CONDENA

Ana Figueroa fue
declarada culpable por intento de homicidio perpetrado con premeditación, alevosía y ventaja a 15 años de prisión.
Martín Saldaña nunca volvió a ejercer su profesión de cirujano plástico como consecuencia de la agresión quedo ciego, perdió una buena parte de sus manos, orejas y lengua además de sus órganos genitales.
Ana terminó la especialidad y actualmente atiende su propio consultorio.

sábado, 22 de agosto de 2009


CAPITULO ANA CORROSIVA